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Mostrando entradas de 2018

Volver a caer.

Ha pasado un tiempo, el brillo se ha acabado y los sueños han colapsado, no lo logré. Tampoco he dejado el orgullo y me sigue ganando el estrés, no lo olvidé, me sigue pesando la vida y me siguen fallando los píes, yo lo intenté. los momentos se acortan, los planes se abortan. mis yo se confrontan, sigo pensando en usted. Me he equivocado, todo he planeado, y sin embargo, yo fracasé, ya me cansé. Ahora qué sigue? sigo intentando? me da miedo volver a caer.

Constelaciones.

Entre constelaciones, tormentas y huracanes, así, sin pensarlo, te estrellaste en mis planes, Y así, sin asumirlo, captarlo o retratarlo, comencé a vivirlo, como las alas del ave que nunca crecieron, y como aquellos que nunca nos vieron, Así de infame y efímero fue iniciar vuelo contigo, Y ahora, después de tanto intentando sigo, aunque sé que ya ni sentido tiene. Al menos de experiencia nos queda, y siempre y cuando el recuerdo no exceda, que yo te quise, y aunque los planetas se alineen y aunque las estrellas se apaguen, yo no voy a dejar que te olviden.

Por las aceras quebrantadas.

Llueve dentro si misma, y en la acera quebrantada veo las gotas, y no les importa pisotearlas con sus desgastadas botas, y no les importa que hay un frío que le asfixia, que le agota, en las aceras quebrantadas los pasajeros caminan y caminan, y los ancianos tienen pláticas de barrio,  y las ancianas opinan, y los niños juegan a caminar sin pisar las rayitas, mientras le dicen a sus exasperadas madres, "Mami, ¿Por qué me gritas?" y las madres se quedan pasmadas, mudas. Caminan también mujeres barbudas, payasos de feria, señoras de fachada seria, y pasan de ella, y de mí, en las aceras quebrantadas se detienen los músicos a regalar sonrisas a cambio de dinero, porque hace días no comen, porque en sus casas están a la izquierda del cero, porque necesitan encontrar un sendero, y los caminantes regalan monedas, y las mujeres finas van por su traje de seda, y las madres solteras van deprisa, siempre deprisa, tan deprisa que se les ha olvidado la sonrisa, y los ...

II

Estoy agotada, ¿sabes? las noches son largas, y solitarias, y los susurros hacen demasiado ruido, y ya no llueve, en realidad siempre ha sido así y no sé qué es lo que cambió ahora, solo sé que estoy realmente agotada, y cuando miro por la puerta ya no me entran esas ganas de salir y devorar el mundo, que ahora tengo miedo de que me devore a mí, y ya sé lo que tú me dirías, que no tema, que soy fuerte, que brillo un montón, pero es que ya no estás, y creo que me he ido contigo, que tampoco estoy, que me estoy buscando, que no me encuentro y eso me aterra, que sonrío irónicamente cuando todos dicen conocerme, cuando dicen que soy valiente, cuando dicen que no le tengo miedo a nada, cuando dicen que tengo el corazón de acero y que soy inquebrantable, sé que también sonríes cuando les escuchas decir eso, pero ya no sirve de nada, ya no estás aquí. 

Me sabe a nada.

Me sabe a nada los domingos sin compañía, Las prisas efímeras que recorren distancias, Los amores utópicos, Las sonrisas fingidas. Me sabe a nada el color de tus ojos, yo me concentro en aquello que los demás no ven, en la profundidad que ellos inspiran, en la mirada con que me atrapas, me saben a nada los besos inciertos, lo sueños tardios, y los lunes sombríos, me saben a nada las palabras vacías, los labios resecos, los atardeceres sin ti, me sabe a nada lo escuentros superficiales, Los falsos rivales, Las caricias forzadas, Las miradas heladas, Moldeadas, Me sabe a nada el no verte, el no tenerte aquí, en no poderle hacer frente a esta soledad que me ahoga, que me afixia, esta soledad que me hace perder la cordura, que me hace añorar ataduras, que me hace perder, que me hace rendirme, me sabe a nada la ausencia, la falta de compromiso, los discursos políticos carentes de veracidad, los pueblos engañados, desahuciados, saqueados, me sabe a nada, nuevam...

Nena

Bien, nena, no puedo obligarte a que te quedes, no puedo obligarte a que hagas parte de este montón de mierda a la cual llamo defectos, no puedo obligarte a que te estanques en mí... Llegará un día en el que notes que no voy a ningún lado, que no dejaré el cigarro, y que ya no puedes arreglar lo que está roto, lo notarás, lo notarás y juro por Dios que querrás irte, y yo no puedo evitarlo, no puedo, nena no puedo aunque quiera, porque así tú hayas llenado y ocupado todo, porque aunque a tu lado me haya sentido completo por primera vez en mucho tiempo, porque aunque cada poro de mi piel desee tenerte cerca, y cada susurro implore tu nombre, implore que abraces cada rincón de mí, que lamas las heridas que nunca lamieron, y que beses las cicatríces que nunca nadie se atrevió a besar, porque aunque si te vas mi respiración se empezará a dificultar y los días se harán pesados, insoportables... porque a pesar de que eres todo lo que tengo, mereces más, mereces ser feliz...

Entre párpados

Entre párpados, tengo miedo de ti, ¿o acaso tengo miedo de quién soy cuando estoy contigo? tengo miedo de no volverte a ver, tengo miedo de quererte ver, ¿recuerdas que te he contado cientos de veces sobre lo cobarde que soy? hay días en que no, hay días en que me motivas a ser mejor, a creer en esto, pero yo no creo en nada, ¿recuerdas? que lo efímeras que son las miradas no basta, que el colapso absoluto no es suficiente, y falta, hay algo que no cuadra, lo más seguro es que sea yo y todas estas inseguridades que me persiguen, últimamente es lo único que me persigue, sabes? que frustrante es estar constantemente agotado, que frustrante es desear no estarlo, entre párpados, que frustrante es que no estés, que frustrante es que no existas.