Querido Lucky, El mundo no se detuvo la noche en que te perdí, Aunque todos los días despierte deseando que así hubiese sido, Tampoco mi entorno vistió de luto, A pesar de que ese día morimos los dos. He intentado vivir en tu nombre, y honrar tu constante deseo de ausentar lágrimas en mi rostro, Pero no puedo. Todo ha perdido el color, Todo ha perdido sentido. Querido Lucky, El vacío no desaparece, Y las voces que solías callar con caricias se han dado cuenta de tu ausencia, y ahora me gritan tan fuerte que les he comenzado a creer. Querido, Lucky. Visítame así sea en mis sueños, que la noche está helado y mis huesos exhaustos, Vuelve, Así sea mentira, O al menos, Llévame contigo
Escribir es resistir.