Me sabe a nada los domingos sin compañía, Las prisas efímeras que recorren distancias, Los amores utópicos, Las sonrisas fingidas. Me sabe a nada el color de tus ojos, yo me concentro en aquello que los demás no ven, en la profundidad que ellos inspiran, en la mirada con que me atrapas, me saben a nada los besos inciertos, lo sueños tardios, y los lunes sombríos, me saben a nada las palabras vacías, los labios resecos, los atardeceres sin ti, me sabe a nada lo escuentros superficiales, Los falsos rivales, Las caricias forzadas, Las miradas heladas, Moldeadas, Me sabe a nada el no verte, el no tenerte aquí, en no poderle hacer frente a esta soledad que me ahoga, que me afixia, esta soledad que me hace perder la cordura, que me hace añorar ataduras, que me hace perder, que me hace rendirme, me sabe a nada la ausencia, la falta de compromiso, los discursos políticos carentes de veracidad, los pueblos engañados, desahuciados, saqueados, me sabe a nada, nuevam...
Escribir es resistir.