Lo de siempre aparece cada tanto pero no sé cómo se llama, me habla al oído y me dice cosas que no quiero escuchar, como que nada tiene sentido de verdad, que debo renuciar, que me tengo que marchar. Lo de siempre parece querer verme mal, y me tumba, me hace reconsiderar mis ganas de seguir aquí y me hace sentir que todo es más denso de lo que realmente es, y le creo, le creo porque es convincente y me lo dice en momentos en los que cobra mucho sentido, me lo dice cuando el país está en llamas, cuando la Uni entra en paro, cuando mi madre se enferma. Lo de siempre va y viene pero cuando se queda lo siento fuerte, me nubla la vista, me anula las ganas y me vence las fuerzas. Cuando llega lo de siempre todo se vuelve más difícil de lo habitual, el salir de la cama, el quedarme dormida, el querer despertar, también me dificulta el salir a la calle porque se lleva mis ganas, y lo de siempre también se queda con mis relaciones sociales y mi relación amorosa, me llena de mi...
Escribir es resistir.