Entre constelaciones, tormentas y huracanes, así, sin pensarlo, te estrellaste en mis planes, Y así, sin asumirlo, captarlo o retratarlo, comencé a vivirlo, como las alas del ave que nunca crecieron, y como aquellos que nunca nos vieron, Así de infame y efímero fue iniciar vuelo contigo, Y ahora, después de tanto intentando sigo, aunque sé que ya ni sentido tiene. Al menos de experiencia nos queda, y siempre y cuando el recuerdo no exceda, que yo te quise, y aunque los planetas se alineen y aunque las estrellas se apaguen, yo no voy a dejar que te olviden.
Escribir es resistir.